domingo, 18 de octubre de 2020

BEBIDO EL CLARO DE LUNA, de SOPHIA DE MELLO BREYNER






Bebido el claro de luna, ebrios de horizontes,

Decidimos que vivir era abrazar

El rumor de los pinares, el azul de los montes

Y todos los jardines verdes del mar.

Pero somos solitarios y pasamos,

Ni los frutos ni las flores son nuestros,

El cielo y el mar se apagan, fuera de nosotros,

Y se tornan fantasmas que soñamos.

Por qué los jardines que no cosecharemos,

Límpidos en las auroras nacerán,

Por qué el cielo y el mar si no seremos

Jamás dioses capaces de vivirlos.

 

 

 (De Dia do Mar, 1947)



CONFIDENCIAL, de MIGUEL TORGA

No me preguntes, porque nada sé De la vida, Ni del amor, Ni de Dios, Ni de la muerte. Vivo, Amo, Creo sin creer, Y muero, anticipadamente, R...