TARJETA DEJADA ANTES DE NO IR
Si no volviese
sabed que nunca
me fui.
Mi viajar
ha sido todo un quedarme
aquí, donde nunca estuve.
(De Il franco cacciatore, Milán, Garzanti, 1982.)
HERÁLDICA
a R.
Amor, cómo de herido está
el siglo, y cómo estamos solos
–tú, yo– en la mediocridad
que no tiene nombre. Acabado
está el tiempo del ruiseñor
y del león. El blasón
se ha roto. El unicornio
no ha dejado rastro
en el suelo: la Sombra, está en el corazón.
(De Il muro della terra, Milán, Garzanti, 1975.)
