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lunes, 8 de septiembre de 2025

EL INFINITO, de GIACOMO LEOPARDI

 


Siempre me fue querida esta yerma colina,

Y este seto, que gran parte

Del último horizonte excluye a la mirada.

Pero sentado y mirando, interminables

Espacios más allá de ella, y sobrehumanos

Silencios, y una hondísima quietud

En el pensamiento me imagino; y por poco

El corazón no se estremece. Y como el viento

Oigo murmurar entre estas plantas, y aquel

Silencio infinito a esta voz

Voy comparando: y a mí torna lo eterno,

Y las estaciones muertas, y la presente

Y viva, y su sonido. Así, entre esta

Inmensidad, se anega mi pensamiento:

Y qué dulce me es naufragar en este mar.


(De Canti, 1835)





lunes, 23 de agosto de 2021

A SÍ MISMO, de GIACOMO LEOPARDI

 




Ahora descansarás por siempre,

cansado corazón mío. Murió el último engaño,

que eterno yo creí. Murió. Bien siento

que en nosotros los queridos engaños,

no solo la esperanza sino el deseo, desaparecen.

Descansa por siempre. Bastante

has palpitado. Nada valen

tus anhelos, ni es de suspiros digna

la tierra. Amarga y tediosa

la vida, nada más; y fango es el mundo.

Ahora calla. Desespera

por última vez. A nosotros el destino

no nos donó más que el morir. Ahora desprecia

tú mismo, la naturaleza, el salvaje

poder que, oculto, gobierna nuestro común daño,

y la vanidad infinita de todo.



(De "Canti fiorentini", Canti, 1835)

miércoles, 10 de febrero de 2021

CANTO XXXV: IMITACIÓN, de GIACOMO LEOPARDI

 



Lejos de tu propia rama,

pobre hoja débil

¿adónde vas? –Del roble

en donde nací, me desprendió el viento.

Él, volteando, volando

del bosque a la campiña,

del valle me vuelve a la montaña.

Con él perpetuamente

voy peregrina, y todo lo demás ignoro.

Voy donde va todo,

adonde naturalmente

va la hoja de la rosa,

adonde va la hoja del laurel.


(De Canti, 1835)




CONFIDENCIAL, de MIGUEL TORGA

No me preguntes, porque nada sé De la vida, Ni del amor, Ni de Dios, Ni de la muerte. Vivo, Amo, Creo sin creer, Y muero, anticipadamente, R...