Encima de una tumba
un naranjo nació
y en su rama más alta
va cantando un halcón,
que en su lenguaje dice,
cara al viento, este son:
¡Malditas sean las guerras
y quien las engendró!
Encima de una tumba
un naranjo nació
y en su rama más alta
va cantando un halcón,
que en su lenguaje dice,
cara al viento, este son:
¡Malditas sean las guerras
y quien las engendró!
Mi modesta «chaise» me hace recordar—«excusez du peu…»— a Estoril en julio: azul del mar, pájaros exquisitos todo alas, geranios rojos con...