Mostrando entradas con la etiqueta Joan Navarro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joan Navarro. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de marzo de 2022

POEMA, de JOAN NAVARRO

 



As if you had a message for me…

                       CHARLES SIMIC

 

Un murmullo de dados y después la quietud. La luz enjuta. El cabeceo de los lirios en el jarrón transparente. En los márgenes de la tarde que cae. La venda en el aire. Arriba. En la hora de la celebración. Cuando se abren las puertas a los huecos del poema: Donde llover: Donde coser el tejido de la escritura sonámbula, leve,

 

adusta. Iluminar el tiempo. Para dejar de ser. Palpar entre la carne del misterio. Rescribirse. Caligrafiar el tránsito que se nos escapa a cada instante. Perseverar a pie de palabra, a pie de muro, del hueso inciso al fondo de la cueva. El arco del cazador y la errática flecha. La nube de abejas. El olor a

 

aurora de la tierra. Nosotros, animales en fuga: El cuerpo del incendio.

 

                                                                                                                                                    02-09-2017


(De La nit transeünt, 2019)


martes, 28 de julio de 2020

LA PALABRA NO ES EL SER, de JOAN NAVARRO






La palabra no es el ser, pero es. El río no habla, pero tiene voz. El mar no es agua, pero nos limpia. El discurso no es la imagen del cisne en el espejo, es el espejo, la niebla, el grito que se sofoca entre los cañaverales, chapoteo de auxilio, una mano, un cuerpo que deviene barca, ágape de lombrices, los ojos que nos miran detrás de los cortinajes de la hojarasca. Es el espacio del truhan, caja de dios.
Te has ido a la ciudad de las atalayas, la de los toldos en los pórticos, la que no conoce el mar, ni los barcos, ni los malecones.
Te has ido y has dejado la ciudad vacía de corsarios.
¿Habéis sentido la voz de las simas? ¿La voz de los tilos?
Ah, sois vosotros, no ellos los que hablan; la noche no habla, ni los barrancos, ni las aves, ni siquiera habla la palabra.
Ya lo dice el libro sagrado: ¿Por qué preguntas por mi nombre si es secreto? Los hombres azules del desierto no conocen el nombre de Alá porque es secreto. Nadie conoce su propio nombre.

(De La paüra dels crancs, de Joan Navarro, 1986)

CONFIDENCIAL, de MIGUEL TORGA

No me preguntes, porque nada sé De la vida, Ni del amor, Ni de Dios, Ni de la muerte. Vivo, Amo, Creo sin creer, Y muero, anticipadamente, R...