sábado, 11 de abril de 2026

SONETO DEL GAVILÁN, de NINA SICILIANA

 


Turbada yo que amaba un gavilán;

¡tanto le amaba que casi moría!

A mi reclamo bien que era galán,

aunque mucho alimento no ponía.

 

Hoy has volado y salido audaz,

mucho más alto de lo que solías;

ya detenido estás en un rosal:

y otra mujer te tiene en celosía.

 

Gavilán mío, yo te he nutrido,

sonajero de oro te hice llevar,

para la caza ser más atrevido;

 

Ahora te has alzado como el mar,

y has roto las ligas y has huído

cuando tú más fiel me eras al cazar.


(De The Oxford book of Italian verse, XIII—XIX, 1910)

CONFIDENCIAL, de MIGUEL TORGA

No me preguntes, porque nada sé De la vida, Ni del amor, Ni de Dios, Ni de la muerte. Vivo, Amo, Creo sin creer, Y muero, anticipadamente, R...