miércoles, 23 de noviembre de 2022

UN SUEÑO, de GABRIELE D'ANNUNZIO

 



No oigo mis pasos en el sendero

mudo por donde el Sueño me conduce.

Es la hora del silencio y de la luz.

Como un velario de perlas es el cielo.

 

Alcanzan los cipreses con sus oscuras

puntas aquel cielo: inmóviles, sin llanto;

están tristes, pero no tan tristes

como los cipreses de las sepulturas.

 

El país de alrededor es desconocido,

casi informe, habitado por un misterio

antiquísimo, donde mi pensamiento

se pierde, andando por el sendero mudo.

 

No oigo mis pasos. Soy como

una sombra; mi dolor es como una sombra;

mi vida toda es como una sombra,

vaga, incierta, indistinta, sin nombre.


(De Poema paradisiaco, 1893)




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