miércoles, 21 de agosto de 2019

HA NEVADO LA GLICINIA, de CHRISTINE BELCIKOWSKI

                                     Óleo de A. Faure. Mirepoix, antiguo café Rouan, llamado café du Centre.





La glicinia ha nevado hoy sobre el adoquín de los patios,
color del pensamiento
que nieva al paso del caminante,
color de la memoria
que nieva en lo profundo del tiempo,
color del verdadero mundo
que nieva sobre el rumor de la nada.
Y tú que, de ti a mí,
ligero como una pelusa de chopo,
no sabes nada de ti,
tú nievas también.




2 comentarios:

  1. Merci, Juan Antonio,
    ¡Qué sorpresa tan extraña y misteriosa leer sus palabras en otro idioma!

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  2. Ha sido un placer traducir tu poema, Christine. Un abrazo.

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SONETO A LAS ANTIGÜEDADES DE ROMA, de JOACHIM DU BELLAY

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