domingo, 28 de abril de 2024

LA CALLE SOUFFLOT (PARÍS), de VALERY LARBAUD

 



Nuestra breve jornada pronto habrá terminado: los últimos

años se abren ante nosotros como estas calles;

y el colegio siempre está allí, y esta plaza

cuadriculada, y la vieja iglesia donde vimos

entrar a Verlaine ya muerto. En verdad, a pesar del mar

y de tantos caminos, nunca hemos salido

de aquí, y toda nuestra vida no habrá sido

sino un pequeño viaje en círculo y en zigzag por París.

E incluso después, nos quedaremos aquí,

invisibles, olvidados, pero habitando siempre

la ciudad de la infancia y del primer amor,

con el asombro de los doce años y del encuentro,

que nos hace murmurar entre la multitud:

“Porque sabes que siempre te he querido”

y un paseante, que nos ha escuchado, se dará la vuelta.


(De Éventail, 1922)



No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA VENTANA, de RAINER MARIA RILKE

  ¿No eres tú nuestra geometría, ventana, sencillísima forma que sin esfuerzo circunscribes nuestra vida enorme?   Aquello que se ama no es ...