Vida
de mi vida,
me
pareces una palidita oliva,
o
una rosa sin color.
De
belleza no careces,
pero me eres grata en todo aspecto,
o
halagadora, o esquiva.
Y
si me sigues o huyes,
suavemente me abates y consumes.
(De Rime d'amore, 1591)
Turbada yo que amaba un gavilán; ¡tanto le amaba que casi moría! A mi reclamo bien que era galán, aunque mucho alimento no ponía. Hoy ha...
No hay comentarios:
Publicar un comentario