sábado, 1 de agosto de 2020

LA ORILLA BIENAVENTURADA, de GUIDO GOZZANO





Aquel que ahíto de la vida sombría
navegó hacia las islas protectoras
escucha alzarse entre melodías
una voz aún más dulce que la flauta frigia:

«¡Hombre! ¡Retrocede sobre tus huellas
al dulce mundo! ¡Por tu bien, escúchame!
Porque el agua de desembarcos canoros
es la que nutre la laguna estigia».

«¡Con una flor el pasado se anula!»
«¿Borrarías la cara de la Madre
o la Esposa?» — «¡Únicamente tú me satisfaces!»

«¡Amarse es bello!» — «¡Pero tú eres más bella aún!»
«¡Sufrirás en mis brazos!» — «¡Venturosos!»
«Vendrá la muerte». — «¡Mientras tú me beses!»




martes, 28 de julio de 2020

LA PALABRA NO ES EL SER, de JOAN NAVARRO






La palabra no es el ser, pero es. El río no habla, pero tiene voz. El mar no es agua, pero nos limpia. El discurso no es la imagen del cisne en el espejo, es el espejo, la niebla, el grito que se sofoca entre los cañaverales, chapoteo de auxilio, una mano, un cuerpo que deviene barca, ágape de lombrices, los ojos que nos miran detrás de los cortinajes de la hojarasca. Es el espacio del truhan, caja de dios.
Te has ido a la ciudad de las atalayas, la de los toldos en los pórticos, la que no conoce el mar, ni los barcos, ni los malecones.
Te has ido y has dejado la ciudad vacía de corsarios.
¿Habéis sentido la voz de las simas? ¿La voz de los tilos?
Ah, sois vosotros, no ellos los que hablan; la noche no habla, ni los barrancos, ni las aves, ni siquiera habla la palabra.
Ya lo dice el libro sagrado: ¿Por qué preguntas por mi nombre si es secreto? Los hombres azules del desierto no conocen el nombre de Alá porque es secreto. Nadie conoce su propio nombre.

(De La paüra dels crancs, de Joan Navarro, 1986)

domingo, 5 de abril de 2020

LA FIESTA, de JOSEP PIERA

                                     Josep Piera en la Drova, fotografía de Miguel Lorenzo.


No hay nadie. La Fiesta se ha acabado.
He apagado las luces del jardín. Los grises
de todas las mañanas. Perfumes. La luz y yo sonreímos
de nuestras soledades. No hay nadie.
Hace nada, había mesas dispuestas con viandas
apetitosas, músicos que tañían melodías
de otros tiempos, un trajín de conversaciones,
de cubiertos, de deseos, de criaturas,
de adolescentes embriagados por las penumbras…

Ahora hay sillas caídas, papeles esparcidos,
colillas aplastadas, mesas sucias:
botellas vacías, platos hechos añico, manteles
manchados, vasos con hielos diluidos
copas de cava rotas, mondas de frutas,
dulces agriándose, el añil silencio.
Lo que hace nada era presente, es ahora pasado.
A lo lejos la luz gris del alba, contemplo
este mudo espectáculo de apoteósicos despojos
como un soldado herido mira el campo de batalla
después de la victoria. Silencio.

Algún sollozo lejano. El canto de un gallo.
Vivir es tan solo sentir pasar la vida.
Celebremos lo que hemos vivido y lo que vivimos.
Más vale celebrar el gozo, siempre fugaz
que llorar los placeres, ay, perdidos.
Todo es efímero, todo: delirios y dolores.
No hay nadie. Tan solo la noche alejándose
y yo, mudo, haciendo el último brindis, solo.




martes, 24 de marzo de 2020

LA POESÍA NO PUEDE LIMITARSE AL LENGUAJE, de BARTOMEU FIOL





                                                      Willst du nur hören, was du schon gehört?
                                                                                            GOETHE, Faust

La poesía no puede limitarse al lenguaje, a lenguaje alguno.
Toda literatura es provinciana. Si usamos las palabras,
si todo discurso se perfila en sintagmas, nuestro decir
no es nunca en cualquier combinación una mera eclosión.
Nuestro decir es el mero servidor del verbo.
Y las asepsias normativas, tan profilácticas,
no son más que las servidores del servidor.

Por descontado,
la poesía no se encuentra solo en los poemas.
La poesía no es tampoco ningún artefacto.
La poesía no es un único juego de formas.

Ancilla Domini, vaga o divaga a su aire
en la abertura de un espacio
curvo o no: epifanía esporádica,
mostración autosuficiente de sí misma,
cuando ella quiere, solo cuando quiere ella.

De hecho, evidentemente,
la poesía es parte de la realidad y se halla hecha.
Cualquier cosa, alguna cosa, mucha más cosa
ha herido a los letraheridos que la mera letra.

Porque la letra, siempre, es antes voz
y antes realidad con holgura,
materia en exceso, con verdadero exceso, rotundamente.

Lo que recogemos son cuatro migajas
y lo que hace grávido nuestro acopio
es tan solo la cita con la madona
en cualquier casa de sombreros
o en el vasto yermo de Edom.



martes, 17 de marzo de 2020

DOS POEMAS, de GIUSEPPE UNGARETTI





TODO LO HE PERDIDO

De la infancia lo he perdido todo
y no podré jamás
rememorarme en un grito.

He sepultado la infancia
en el fondo de las noches
y ahora, invisible espada,
me separa de todo.

Me recuerdo alborozado amándote
y heme aquí perdido
en el infinito de las noches.

Desesperación que no cesa de crecer
la vida ya no es mía
encerrada en el fondo de la garganta,
solo un sedimento de gritos.




SI TÚ HERMANO MÍO

Si tú regresaras vivo hacia mí,
con la mano extendida,
aún podría
otra vez en un ímpetu de olvido, apretar,
compañero, una mano.

Pero de ti, de ti no me rodean
más que sueños, débiles fulgores,
fuegos sin fuego del pasado.

La memoria solo nos cede imágenes
que para mí solo son

la nada asolada del pensamiento.


(De Il Dolore, 1937-1946)

sábado, 24 de agosto de 2019

LA MUCHACHA DE POMPEYA, de PRIMO LEVI





Puesto que la angustia de cualquiera es la nuestra
aún revivimos la tuya, muchacha delgada,
que te abrazaste furiosamente a tu madre
casi queriendo retornar a su seno
cuando al mediodía el cielo se volvió negro.
Fue inútil, porque el aire se volvió veneno,
se filtró buscándote por las ventanas cerradas
de tu tranquila casa de paredes robustas
feliz de tu canto y de tu tímida sonrisa.
Ya han pasado los siglos, las cenizas se han petrificado
encerrando para siempre esos miembros graciosos.
Así tú continúas entre nosotros, retorcido molde de yeso,
agonía sin fin, horrible testigo
de cuanto significa para los dioses nuestra orgullosa semilla.
Pero nada nos queda de tu hermana lejana ,
la muchacha de Holanda encerrada entre cuatro paredes
que también escribió su juventud sin mañana:
su ceniza muda fue dispersada por el viento,
su breve vida encerrada en un cuaderno arrugado.
Nada queda de la colegiala de Hiroshima,
sombra fijada en el muro por la luz de mil soles,
víctima sacrificada sobre el altar del miedo.
Poderosos de la tierra, patronos de nuevos venenos,
tristes guardianes del secreto del trueno definitivo,
nos bastan las penas que el cielo nos ofrece.
Antes de apretar vuestro dedo, deteneos y meditad.


(De Ad ora incerta, 1984)

miércoles, 21 de agosto de 2019

HA NEVADO LA GLICINIA, de CHRISTINE BELCIKOWSKI

                                     Óleo de A. Faure. Mirepoix, antiguo café Rouan, llamado café du Centre.





La glicinia ha nevado hoy sobre el adoquín de los patios,
color del pensamiento
que nieva al paso del caminante,
color de la memoria
que nieva en lo profundo del tiempo,
color del verdadero mundo
que nieva sobre el rumor de la nada.
Y tú que, de ti a mí,
ligero como una pelusa de chopo,
no sabes nada de ti,
tú nievas también.




martes, 20 de agosto de 2019

A MI MADRE, de GOLIARDA SAPIENZA




Cuando vuelva
será de noche cerrada.
Cuando vuelva
las cosas estarán mudas.
Nadie me esperará
en aquel lecho de tierra.
Nadie me acogerá
en aquel silencio de tierra

Nadie me consolará
por todos los pedazos muertos
que llevo conmigo
con resignada impotencia.
Nadie me consolará
por aquellos instantes perdidos
por aquellos sonidos olvidados
que de hace tiempo
viajan a mi costado y adensan
mi respiración y enlodan mi lengua.

Cuando llegue
una rendija apenas
bastará para contenerme y mano ninguna
allanará la tierra
bajo las frías mejillas y ninguna
mano impedirá el apremio
de la pala, indiferente a su ritmo
por aquel extraño final, repugnante.

Podría en aquella noche
vacía acostar mi frente
en tu vasto seno de siempre.
Podría cubrirme
de tu brazo y teniendo
en las manos tu apagado pulso
de hondos pensamientos
de terrores acerados,
podría en aquella noche
volver a sentir
mi cuerpo al lado del tuyo vigoroso
materno
agotado de partos tremendos
desgarrado de largas ligazones.

Pero mucho tarda
mi noche y tú no puedes esperar otra.
Y nadie allanará la tierra
bajo mi costado,
nadie detendrá el apremio
que toman los hombres
delante de un ataúd.


(De Ancestrale, 2013)

viernes, 16 de agosto de 2019

DOS TANKAS, de CARLES RIBA









                 I
Pienso en vosotros,
almendros de Siurana,
blanca esperanza
de efímeras banderas
en lo acre irremediable.


               II
Vivas naranjas,
extrañas en la niebla
-muestra el invierno
el candor y el coraje
y el color de mi sueño.


[De Del joc i del foc (1946). Tankas XXVIII y XXI]





miércoles, 14 de agosto de 2019

INSCRIPCIÓN, de CARLES RIBA








¡Tristes banderas
del ocaso! Soy rojo
vivaz contra ellas.
Corazón en lo oscuro;
púrpura al alba.


[De Del joc i del foc (1947). Tanka XXXVI, escrita el 2 de mayo de 1938, emplazada como epígrafe de Elegies de Bierville]


martes, 13 de agosto de 2019

ÉS DE VEGADES QUE GIRA..., de FRANCESC GALÍ

                                                       Emblema de Atzavara, revista de
                                                       poesía dirigida por Francesc Galí


Sucede que a veces gira
sobre la punta del pie
y pasa, a merced
del nombre, como una rosa.

¡Fatigo bastante mis ojos
por conseguirla!
                          En vano:
la imagen, como un perfume
intenso que se perdiera en el aire
se precipita en el sueño
cuando verdaderamente ella
-¡qué alegría saberlo!-
se queda.
                Y también la pirueta.





[N. B.: Francesc Galí i Duffour (Barcelona, 1918- Sant Cugat del Vallès, 2006), fue un poeta y crítico de arte. Autor de los libros de poesía: El ruiseñor y el alba (1943), Oración por la paz (1952), Tannkas del somni (1952), Atzavara (1953), 5 sonetos (1953), Poemes (1957) y Carta a Gerta (2003). Amigo de Joan Perucho, fundó y dirigió la revista bilingüe Atzavara desde 1950. El poema "És que de vegades..." ganó en 1964 el premio Ciutat de Barcelona.

CONFIDENCIAL, de MIGUEL TORGA

No me preguntes, porque nada sé De la vida, Ni del amor, Ni de Dios, Ni de la muerte. Vivo, Amo, Creo sin creer, Y muero, anticipadamente, R...