domingo, 18 de junio de 2023

TRES POEMAS, de GIUSEPPE UNGARETTI




LA MADRE


Y el corazón cuando de un último latido

haya hecho caer el muro de sombra,

para conducirme, Madre, hasta el Señor,

como entonces, me darás la mano.

 

De rodillas, decidida,

serás una estatua ante lo Eterno,

como ya te veía

cuando con vida aún estabas.

 

Alzarás los viejos brazos temblando,

como cuando expiraste

diciendo: Dios mío, heme aquí.

 

Y solo cuando me haya perdonado,

querrás mirarme.

 

Recordarás haberme esperado tanto,

y tendrás en los ojos un fugaz suspiro.

 

 

 

 

TARDE


Al pie de los pasos de la tarde

va un agua clara

color de oliva.

 

Y llega al breve fuego distraído.

 

En el humo escucho ahora grillos y ranas.

 

Donde las hierbas tiernas tiemblan.

 

 

UNA PALOMA


De otros diluvios escucho a una paloma.





(De Sentimento del Tempo, 1933)



lunes, 12 de junio de 2023

ORACIÓN, de JUANA DOLORES

 



Vos, Señor, que me habéis concedido los misterios del Yo

y su carne / y su verbo. Vos, Señor

que de la carne habéis hecho bronce y del verbo habéis hecho plata,

compadeceos de este desear el Mundo con

ojos de mujer: profetizo las razones de los sabios y entendidos

y la belleza de los sencillos, también el dolor de saberse

barro —también el dolor. Vos, Señor,

que habéis maldecido como se maldicen los que, en el Templo

compran y venden el amor de las naciones, compadeceos

de este desear el Mundo con manos de mujer: sostengo

el sacrificio de los pobres, de los enfermos, de los viejos,

del que has hecho oro —también, del sacrificio has hecho

oro. Vos, Señor, que habéis querido como se quieren

los pueblos, compadeceos de este desear el Mundo

con el corazón de mujer: piso tierra de tierras, beso

tierra de tierras porque habéis revelado a los sencillos todo aquello

que habéis ocultado a los sabios y a los entendidos —también

a los dioses, también a todos los dioses. Vos, Señor,

que habéis hecho rubís y zafiros de todos mis pecados,

compadeceos de este desear el Mundo con vientre

de mujer: profetizo —también / Yo / profetizo. Vos,

que me habéis mandado escandirme el sexo hasta desdecirlo,

compadeceos del fracaso de los hombres.

                                                                                          Amén.


(De Bijuteria, 2020)




martes, 6 de junio de 2023

RIMA AMOROSA, de VITTORIA COLONNA

                                                Retrato de Colonna hecho por Miguel Ángel
 


Solo escribo por desahogar la pena

que pace el corazón, que otro no quiere,

y no por dar luz a mi bello sol,

que dejó en tierra honrosos despojos.

 

Justo motivo a lamentar me lleva;

que dañe su gloria tanto me duele;

por otra pluma y más sabias palabras

vendrá quien cite su nombre en la muerte.

 

La pura fe, el ardor, la intensa pena

me excuse todo el mundo, que es tan grave

que ni razón ni tiempo jamás frena.

 

Amargo lagrimar, no dulce canto,

negros suspiros y no voz serena,

no estilo, de duelo me enorgullecen.




jueves, 18 de mayo de 2023

LA LLUVIA, de CELSO EMILIO FERREIRO

 


Por este tiempo llega

al lejano país que es mi patria,

la lluvia que redobla en las ventanas.

Tiene cintura de flor diluida en la niebla,

desde un rosal secreto.

 

Desciende

con vaguedad de nieve perezosa,

implacable tacto,

los ojos acaricia y construye

paisajes submarinos.

 

Trae consigo un temblor

de luz en los párpados

y deja el valle poblado de espejos.

 

La recuerdo en mis sueños,

remota hermana mía de otoño,

bajando humildemente desde las cumbres

con alas sosegadas.

 

Algo pasa,

algo comienza ahora.

El oro puro del bosque se incendia,

se acercan los álamos,

hay música en los caminos,

vienen los pájaros,

el aire se atesta de arpas.

 

Y no puedo seguir porque me llueve

una tarde de otoño allá muy dentro.


( De Autoescolha poética, 1972)




jueves, 11 de mayo de 2023

CONTEMPLACIÓN DE LA BELLEZA o EL BUEY, de GIOSUÈ CARDUCCI

 



Te amo, oh piadoso buey; y un sentimiento manso

de vigor y de paz a mi corazón infundes,

oh qué solemne, como un monumento,

miras los campos libres y fecundos.

 

Oh, que al yugo inclinándote contento

la ágil obra del hombre gravemente secundas:

él te reprende y te golpea, y tú con el lento

giro de tus pacientes ojos respondes.

 

De tu larga nariz húmeda y negra

humea tu espíritu, y como un himno feliz

el mugido en el sereno aire se pierde;

 

Y del grave ojo glauco dentro de la austera

dulzura se refleja amplio y quieto

el divino silencio verde de los campos.


(De Rime nuove, 1887)





domingo, 7 de mayo de 2023

DEL CANTO V DE «OS LUSIADAS» , de LUÍS DE CAMÕES

 



 

                              III

Ya la vista, poco a poco, se destierra

de aquellos montes patrios, que quedaban;

quedaba el amado Tajo y la fresca sierra

de Sintra, y en ella los ojos se alargaban.

Quedaba también en la amada tierra

el corazón, que las penas allá dejaban.

Y, ya después que toda se escondió,

no vimos más, en fin, que cielo y mar.

 

                              IV

Así fuimos abriendo aquellos mares,

que ninguna generación abrió,

las nuevas islas viendo y nuevos aires

que el generoso Enrique descubrió;

de Mauritania los montes y lugares,

tierra que Anteo en un tiempo poseyó,

dejando a mano izquierda, que a derecha

no hay certeza de otra, sino sospecha.

 

                              VII

Pasamos el límite adonde llega

el Sol, que hacia el Norte los carros guía;

donde yacen los pueblos a quien niega

el hijo de Clímene el color del día.

Aquí gentes extrañas lava y riega

del negro Sanagá la corriente fría,

donde el Cabo Arsinario el nombre pierde,

llamándose por los nuestros Cabo Verde.

 

                              XVI

Te contaré largamente las peligrosas

cosas del mar, que los hombres no entienden,

súbitas tormentas temerosas,

relámpagos que los aires en fuego encienden,

negros chubascos, noches tenebrosas,

bramidos de truenos, que el mundo hienden,

no menos es trabajo que gran yerro,

aunque tuviese la voz de hierro.

 

                              XXIII

Si los antiguos Filósofos, que andaran

tantas tierras, por ver el secreto de ellas,

las maravillas que yo pasé, pasaran,

a tan diversos vientos dando velas,

¡qué grandes escrituras que dejaran!

¡Qué influencia de signos y de estrellas,

qué extrañezas, qué grandes cualidades!

Y todo, sin mentir, puras verdades.

 

                              XXIV

Mas ya la luna, que el cielo primero

habita, cinco veces apresada,

ahora medio rostro, ahora entero,

muestra, según el mar surca la armada,

cuando de la etérea gavia un marinero,

atento con la vista: «Tierra, tierra», grita.

Salta a bordo alborozada la gente,

con los ojos en el Horizonte del Oriente.

 

                              XXV

A manera de nubes se comienzan

a descubrir los montes que avistamos;

las anclas pesadas se aderezan;

las velas, ya llegados, amainamos.

Y, para que más ciertas se conozcan

las partes tan remotas donde estamos,

por el nuevo instrumento del astrolabio,

invención de sutil juicio y sabio.




miércoles, 3 de mayo de 2023

AUTORRETRATO, de UGO FOSCOLO

 



Tengo la frente surcada, los ojos hundidos, intensos,

pelirrojo, pálidas mejillas, aspecto audaz;

labios carnosos pronunciados, dientes tersos,

cabeza inclinada, bello cuello y amplio pecho;

proporcionados miembros; vestir sencillo, elegante;

rápidos los pasos, los pensamientos, los actos, los acentos,

sobrio, humano, leal, pródigo, franco;

contra el mundo yo, él contra mí:

audaz de lengua y a menudo en los actos;

triste los más días y solo, pensativo siempre,

irascible, inquieto, tenaz:

de vicios y de virtudes rico, alabo

la razón, pero luego corro donde el corazón desea:

solo la muerte me dará fama y descanso.


(Nuovo Giornale dei letterati, 1802. Pisa) 




lunes, 24 de abril de 2023

ELEGÍA, de VICENT SALVADOR

 



Todas las islas son una misma isla,

este cuerpo que la mar limita. Custodian

los peces sus márgenes cada mañana sosegada,

cuando los dedos de la luz enraman por la arena

un arco iris de sal, restos del viento de los locos.

He osado volver allí, como vuelve nocturno

el asesino, ávido del rayo de la negrura,

como el animal herido que quiere sanar con sal

y sol la herida oculta. No se habita la isla

fácilmente, que la vida choca contra el muro

del mar cada minuto, en un milenio de anhelo.

Y soy la salamandra que ha atravesado el fuego

ilesa: si con la piel surcada de memorias,

también con el jugo inédito de una tierra que adoban

tres muertos blanqueados. Agosto –higos y mosto-

madura ávaro de azúcar por senderos y pámpanos.

Rincón de Ciutadella, allí se consuma el ocaso

y se hunde la llama del tesoro en la inmensa

copa de gin helado, mientras el amor o un viento

constela de figuras el nuevo caleidoscopio.


(De Mercat de la sal, 1993)




martes, 18 de abril de 2023

COLINAS ALTIVAS, de BALDASSARRE CASTIGLIONE




Colinas altivas, sacras ruinas,
que aún el nombre de Roma tenéis,
¡qué reliquias míseras sostenéis
de almas eminentes y peregrinas!


Colosos, teatros, obras divinas,
pompas triunfales que la gloria veis,
a poco, puras cenizas seréis,
convertidas en fábulas mezquinas.


Así, si bien un tiempo al tiempo guerra
hicieron las obras, a paso lento,
a nombres y a obras, el tiempo entierra.


Viviré entre mis mártires contento:
si el tiempo da fin a lo que hay en tierra,
dará, por fuerza, fin a mi tormento.



viernes, 10 de febrero de 2023

FENOMENOLOGÍA, de HILARI DE CARA

 



Vivimos en la historia, es decir,

grandes nieblas, océanos informes,

en otra parte la vida,

los datos amorfos, vivos, las calles,

el lenguaje, la transformación,

el amor, las ruinas, es decir,

a una parte, la mano gigante del concepto,

Dios, los asesinatos, la gloria,

la razón como un proyector de espejos,

espejismos, el número uno, la esfera;

de la otra las vocales, la lengua, las encías,

los sexos desmenuzados, los rompecabezas;

y en medio, como una esponja, esta tabula rasa, la suspensión,

la inocencia recobrada, la lengua balbuciente,

un modo de resurrección:

arrancarnos los ojos

y recuperar la mirada

limpia, clara, anastigmática, honda,

dejar emerger los objetos, el olor,

las formas relativas, el ángulo, el instante,

y preparar el oído, la piel, las excrecencias,

todas las cavidades, los receptores,

eso brota, eso aúlla, eso emerge,

su revés es mudo, o lo parece ahora,

eso reverbera, eso tiembla,

gime, sangra, canta, reminiscente

de nuevo, retráctil, al mismo tiempo se desliza y es papel de vidrio, gas,

castillos hipotecados, fértiles pezones, nada.

Descubrir la lluvia, la l, la u, la v,

cada uno de sus sonidos, como gotas diversas,

de diferente grosor, su parecido

con un modo de goteo, LL, como

estaLLido, VIA como el viento sobre un charco,

el aguacero áspero, el derramarse del cielo

suave, la escarcha, y sus hermanas,

pluie, piogga, puede ser llorar, piangere,

turbarse, sorprendidos, bañados de rocío,

resbalar sobre la piedra húmeda,

renacer de un mar de fuego y de lejía de ceniza,

el estupor de nuevo, el estupor.


(De Postals de cendres, 2008)




jueves, 2 de febrero de 2023

ALTA AGONÍA, de ORIDES FONTELA

 



Alta agonía es ser, dura prueba:

entre metamorfosis superarse

y –esencia viva en pureza suprema-

desnudar sortilegios, nieblas, mitos.

 

Alta agonía es esta raíz, pureza

de extrema contingencia abrevando

en los mares del pleno Ser y, arrebatada,

hacerse única en su lúcido fruto.

 

Alta agonía es ser: esencial

quehacer humano y sobrehumana gracia

de renacer en soledad verdadera

 

y en soledad –dolor sufrido y gloria-

en esa nuestra contingencia soportar

el peso esencial del amor profundo.


                                            25-10-63

(De Rosácea, 1986) 







MAMPARA DE LUZ, de FERNANDO PESSOA

  La lámpara encendida (Otro la encendió) Proyecta una belleza Sobre el suelo que tengo En mi cuarto desierto Salvo mi soñar, Ha...