lunes, 14 de diciembre de 2020

EPIGRAMAS (II), de FIRMINO LOPES (ALTERUM PESSOANO)

 




De Corinto me llevan, esclava, hacia Siracusa.

De la cuna a la tumba me llevan, oh Tirano, de la misma forma.

 

Myrtho, con apenas cinco años, los Dioses me asesinaron.

Correteaba. No les hice ningún mal a ellos, ni a ninguno.

 

Conseguí la guirnalda en los mejores juegos y besos en los mejores amores.

Mis ojos están sellados para los amores y los juegos.

Los que hoy consiguen guirnaldas y besos son diferentes a mí.

 

Caminante, has de acordarte, en mitad del amor, de las caricias de quien no te amó.

 

Alcé la mano, saludando a los Dioses, sin apenas inmutarme.

Aún no llegó el verano y ya estoy muerta.

Me llamo Cloris. Ese dolor (…)



NB: La última palabra del epigrama es ilegible.


domingo, 13 de diciembre de 2020

EPIGRAMAS (I), de FIRMINO LOPES (ALTERUM PESSOANO)




Entre los papeles del "espólio" de Fernando Pessoa aparece en dos ocasiones un proyecto que jamás se llevaría a cabo: la traducción al portugués de la "Antologia Grega". Lo leemos dentro del plan de la editorial Olisipo (el traductor sería el heterónimo Ricardo Reis) y en otro papel aparece como proyecto que realizaría, bajo su propio nombre, Pessoa.
Si bien ese proyecto no llegó a término, lo que sí se encuentra en el "espólio" son dos epigramas hechos a la manera de los que son recogidos en las dos famosas antologías griegas: la Guirnalda de Meleagro y la Guirnalda de Filipo, conocidas con el nombre común de Antología Palatina (cuya genealogía textual es ardua y prodigiosa). 
Dichos epigramas, que han sido recogidos en la edición de Jerónimo Pizarro y Patricio Ferrari, Yo soy una Antología. 136 autores ficticios (Pre-Textos, 2018), son atribuidos a un "heterónimo", Firmino Lopes, del que no tenemos más información que su nombre, como hipotético autor de la "Traduçao de Poemas que não estão na Anthologia Grega". Ese "não estão" (o con la variante textual "não existem") le da a los epigramas el aire heteronímico propio de la imaginación del lisboeta. 

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Fui fuerte, vencí las miserias del alma con el alma entera.
Añoro tu sonrisa pequeña, Leucóthoe, y no sonrío por no llorar.

Te vi cual eras, Dyke, en un sueño de soledad de media noche.
De nuevo te amé, pero de otra manera. Mas te vi cual eras.

Los árboles de la arboleda por donde andamos son los mismos, o son otros.
Nosotros, Lidia, ni somos los mismos ni somos otros, porque añoramos.




sábado, 12 de diciembre de 2020

ENCUENTRO CON ESTACIO EN EL PURGATORIO, de DANTE ALIGHIERI

 




En la segunda parte de la Divina Comedia, en el Canto XXI, Dante y Virgilio se encuentran en el Purgatorio, en el "quinto girone". Allí una sombra se dirige a ellos, se presenta y muestra su elogio al poeta Virgilio sin saber que lo tiene delante. Dante lo descubre y Estacio cae rendido a sus pies. El fragmento termina con unos versos que T.S. Eliot incluyó en la dedicatoria de su obra Prufrock and Other Observations: "For Jean Verdenal, 1889-1915, mort aux Dardanelles

Or puoi la quantitate

Comprender dell' amor ch'a te mi scalda,

Quando dismento nostra vanitate,

Trattando l'ombre come cosa salda."

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“Estacio aún me llama allí la gente;

canté sobre Tebas y después sobre el gran Aquiles

pero sucumbí con el segundo cometido.

De mi ardor fueron semilla las chispas,

que me enardecieron, de la divina llama

donde más de mil prendieron;

hablo de la Eneida, que madre mía

fue y fue mi nodriza en la poesía:

sin ella no valdría yo el peso de un dracma”.

[…]

“Este que guía en altura mis ojos

es aquel Virgilio al que tú trataste

con fortaleza al cantar a los hombres y los dioses.

Si otra razón creíste dar a mi risa,

déjala por errónea, y créela ser

muestra de las palabras que de él dijiste”.

 

Ya se inclinaba a abrazar los pies

de mi maestro, cuando dijo: “Hermano,

no lo hagas, pues solo eres sombra y a una sombra ves”.

Y levantándose dijo: “Ahora puedes comprender

cuánto amor a ti me enardece,

cuando olvido nuestra vana condición,

tratando a una sombra como materia firme”.



jueves, 10 de diciembre de 2020

EL SUEÑO, de ESTACIO (PUBLIUS PAPINIUS STATIUS)

 



 

Oh joven, el más apacible de los dioses, ¿por qué crimen

o por qué error, pobre de mí, merecí verme solo yo desposeído

de tus dones, Sueño? Enmudece todo el ganado y los pájaros y las fieras,

y simulan relajados sueños las cumbres arqueadas,

y no es el mismo el sonido en los indómitos ríos; sucumbe el horror

del mar y los océanos reposan reclinados sobre las tierras.

Ya es la séptima noche que Febo, al regresar, ve consumidas

mis pupilas; muchas veces las estrellas de Eta y de Pafos las contemplan

y otras tantas Titonia pasa por alto mis lamentos

y, apiadada, las humedece con su látigo helado.

¿De dónde sacaré el valor? Ni aun teniendo los mil ojos

que el sagrado Argos mantenía fijos alternadamente

y nunca vigilaba con todo el cuerpo.

Pero ahora, ¡ay!, si alguien, bajo la larga noche, de la muchacha,

por tener entrelazados sus brazos, Sueño, te rechaza,

ven desde allá, y no te pido que extiendas todas tus alas

sobre mis ojos –ruegue eso una muchedumbre

más deleitosa. Tócame solo con la punta de tu varita,

es suficiente, o de puntillas pasa, levemente .


(De Silvae, Liber V, IV)




domingo, 29 de noviembre de 2020

RAPALLO, de CAMILLO SBARBARO

 




De lo húmedo de la noche que se estanca en vapor sobre el golfo, Rapallo emerge al alba, lustroso archipiélago de tejados.

Se deshacen bajo las lluvias de mayo los últimos festones de glicinas. Se respira en el aire, agrio, el olor a heno fresco.

Los olivares trepan los cerros semejantes a rebaños que serán trasquilados. Por la noche, la campiña terrosa y cálida estalla en luciérnagas.


( De Trucioli, Firenze, 1920)

sábado, 28 de noviembre de 2020

FRÍO MATINAL, de JOSEP CARNER

 



Muerta, la punta de mis dedos. El frío

con sus finas agujas me enzarza.

Veo -frotando los cristales- , en el huertecillo,

coles de cartón que glasea la helada.


(De "Llunari", Poesia, 1957)



miércoles, 11 de noviembre de 2020

DE LA ATLÁNTIDA, de JACINT VERDAGUER

 





Y saboreando el tibio recuerdo de sus abrazos,

como viuda parecía decirle:  ̶ ¡Oh, Atlántida, ¿dónde estás?

Ayer tarde me adormecí en tus brazos, como solía,

y hoy los míos, fríos de estremecimiento, no te encuentran.

 

¿Dónde estás? ̶  ¡Ay! allá donde la hermosa seducía los corazones

el mar respondía: anoche la tragué;

¡aléjate! Deseo yacer sobre las tierras por siempre.

¡Ay de ellas! ¡Ay, si me alzo para ensanchar mi lecho! ̶


El Todopoderoso abalanzó su pesada mano

y el mar engulló el cadáver de un trago,

quedando solo el Teide, dedo de su férrea mano,

que parece decir a los hombres: ̶ ¡Aquí fue la Atlántida!


(De L'Atlàntida, 1877)


sábado, 7 de noviembre de 2020

IMPERIO DE UNA LÁGRIMA, de JOAN PERUCHO




 


Una sonrisa no arraiga en un desierto amargo.

Abandonad las horas alejadas

o la mirada vagabunda

bajo la ceniza leve de los amores que murieron

como una boca que sangrara a otra boca.

 

Hacia un cielo inocente,

junto a las manos nocturnamente hermanas,

el alba crece y sostiene los rubíes de la sangre,

no la triste, sorda esperanza.

Dejad, entonces, a las sombras su compañía,

su oscura medida,

y hospedad el recuerdo en una lágrima.


(De Sota la sang, 1947)





domingo, 18 de octubre de 2020

BEBIDO EL CLARO DE LUNA, de SOPHIA DE MELLO BREYNER






Bebido el claro de luna, ebrios de horizontes,

Decidimos que vivir era abrazar

El rumor de los pinares, el azul de los montes

Y todos los jardines verdes del mar.

Pero somos solitarios y pasamos,

Ni los frutos ni las flores son nuestros,

El cielo y el mar se apagan, fuera de nosotros,

Y se tornan fantasmas que soñamos.

Por qué los jardines que no cosecharemos,

Límpidos en las auroras nacerán,

Por qué el cielo y el mar si no seremos

Jamás dioses capaces de vivirlos.

 

 

 (De Dia do Mar, 1947)



martes, 29 de septiembre de 2020

DOS POEMAS, de MANUEL BELLVER

 

Manuel Bellver

                              

                                                              I


un gesto abarca                     el infinito                   y              arrastra

 

                                             una nube

                                             al deshacerse

 

bajo grado cero                           del pensar

                                          claridad en los márgenes

 

                                                                     pálida

                                                                     luna de agosto




                                                           II


aceite                                                    un pan


 

cuando el diálogo explora los aspectos

una mina abierta

 

surtidor

 

dejas esta retahíla

de posibles

 

aun así                                    a tientas





(De Claror dels marges, Onada Edicions, 2019)






martes, 22 de septiembre de 2020

DOS POEMAS, de GIORGIO CAPRONI


 


TARJETA DEJADA ANTES DE NO IR

 

Si no volviese

sabed que nunca

me fui.

Mi viajar

ha sido todo un quedarme

aquí, donde nunca estuve.


(De Il franco cacciatore, Milán, Garzanti, 1982.)

 

HERÁLDICA

                                       a R.

Amor, cómo de herido está

el siglo, y cómo estamos solos

–tú, yo– en la mediocridad

que no tiene nombre. Acabado

está el tiempo del ruiseñor

y del león. El blasón

se ha roto. El unicornio

no ha dejado rastro

en el suelo: la Sombra, está en el corazón.


(De Il muro della terra, Milán, Garzanti, 1975.)



CONFIDENCIAL, de MIGUEL TORGA

No me preguntes, porque nada sé De la vida, Ni del amor, Ni de Dios, Ni de la muerte. Vivo, Amo, Creo sin creer, Y muero, anticipadamente, R...