lunes, 28 de febrero de 2022

A VOCONIO ROMANO, de PUBLIO ELIO ADRIANO

 


 

Eras lascivo en el verso, pudoroso en el alma (*)




(*): Lasciuus uersu, mente pudicus eras.



NOTA BENE: El divino Adriano, emperador en la primera centuria de la era cristiana, escribió, según nos cuenta Apuleyo en su Apología (11, 3), un pentámetro dactílico para conmemorar la tumba de su amigo, el poeta saguntino Gayo Licinio Marino Voconio Romano.


martes, 1 de febrero de 2022

A UN POETA ENEMIGO, de SALVATORE QUASIMODO

 



Sobre la arena de Gela de color de paja

me recostaba de niño a la orilla del mar

antiguo de Grecia ahíto de sueños en los puños

cerrados y en el pecho. Allá Esquilo exiliado

midió versos y pasos dolientes,

en aquel golfo abrasado el águila lo vio

y fue su último día. Hombre del Norte, que me quieres

ínferior o muerto para tu paz, espera:

la madre de mi padre tendrá cien años

en la primavera nueva. Espera: que mañana yo

quizá juegue con tu cráneo amarillo por las lluvias.


(De Il falso e vero verde, 1956)

viernes, 21 de enero de 2022

REFUGIO DE NOCTURNAS AVES, de SALVATORE QUASIMODO

 



Allá en lo alto hay un pino combado;

está atento y escucha el abismo

con el tronco torcido cual ballesta.

 

Refugio de nocturnas aves,

en la hora más alta estalla

en un batir de alas veloces.

 

Mi corazón también tiene su nido

suspendido en lo oscuro, una voz;

también atenta, la noche.



(De Aqua e terre, 1930)





lunes, 10 de enero de 2022

LA GARZA MUERTA, de SALVATORE QUASIMODO

 



En el marjal cálido apresada en el cieno,

codiciada por los insectos, en mí se aflige

una garza muerta.

 

Me consumo en la luz y el sonido;

abatido en ecos menesterosos

a veces un soplo gime

olvidado.

 

Piedad, que yo no esté

sin voces ni figura

en la memoria un día.


(De Erato e Apòllion, 1936)



domingo, 5 de diciembre de 2021

ERES TAMBIÉN COLINA, de CESARE PAVESE





Eres también colina

y sendero pedregoso

y juego entre las cañas,

y conoces la viña

que por la noche calla.

No dices palabras.

Hay una tierra que calla

y no es tu tierra.

Un silencio que dura

sobre árboles y lomas.

Hay aguas y campos.

Eres un cerrado silencio

que no se ofrece, eres labios

y ojos oscuros. Eres la viña.

Hay una tierra que espera

y no dice palabra.

Pasaron los días

bajo tórridos cielos.

Jugaste con las nubes.

Es una mala tierra

tu frente bien lo sabe.

Esto también es la viña.

Rencontrarás las nubes

y el cañaveral y las voces

como una sombra de luna.

Rencontrarás palabras

más allá de la vida breve

y nocturna de los juegos,

más allá de la infancia apasionada.

Será dulce callar.

Eres la tierra y la viña.

Un ardiente silencio

quemará la campiña

como las hogueras el atardecer.


(De La terra e la morte, 1947)

jueves, 28 de octubre de 2021

POR CAMINO DE HUERTOS, de JOSEP MARIA DE SAGARRA

 




Por camino de huertos

vamos a la playa,

por camino de huertos

mudos son los pasos.

Caminito estrecho,

ringlera de cañas,

la frescura del verde

refresca la cara…

Ha llegado el tiempo

de las calandrias,

del cielo desgarrado

al caer de la tarde:

la uva ya tiene

dulzona la carne…

Ha llegado el tiempo

del frío en la barca;

ha llegado el tiempo

de las añoranzas…

Por camino de huertos

se despierta el alma,

el corazón se endulza,

la vista es más clara,

se ve poco a poco

a su paso la vida;

en la frente las espinas

se van con la brisa;

en las manos los clavos

son rosas moradas.

Todo el sufrimiento

es fresco como agua,

es dulce como el viento

y el verde de las cañas…

Ha llegado el tiempo

de esperar la gracia,

de mirar la mar

y los pájaros que pasan…

Ha llegado el tiempo

de sentirse el alma

sin amor ni gozo,

ni duelo ni venganza;

el alma que ríe

porque el agua es clara,

porque hay un laúd

con la vela blanca;

porque en la sazón

la miel maduraba,

y el olivar

se ha vuelto de plata…

Ha llegado el tiempo

de sentir en la cara

el caminito empapado

que abre una lágrima

porque todo es puro

y todo acaricia,

porque el cielo es azul

y es azul la mar.



(De Cançons de rem i de vela, 1923)






martes, 19 de octubre de 2021

CANCIÓN DE SUBURBIO, de JOSEP MARIA DE SAGARRA


 


 

Amo la huerta raquítica

abatida por la fábrica 

y me agrada envolver mi vida

de este paisaje indiferente

 

Y me place el instante alborotado:

gente de merienda y ensalada.

Una doncella despechugada

y una canción que hace llorar.

 

Y el hombre humilde que enseña al aire

una frente valiente y un ojo esclavo,

y va con gorra y alpargata,

su talegilla y el vestido azul.

 

Aquí veo que se abre el mundo

frío y terrible como la muerte.

¡Y es tan mezquina y es tan pobre

la campanilla de mi corazón!

 

Huyo la retahíla de los aduladores

y en mi rostro ya no hay duda

y puedo verme el alma desnuda

sin ningún asomo de recelo.

 

Amo la huerta desolada;

el durazno amodorrado que se muere,

y el arenque plateado,

porrón de sangre, tomate de oro.

 

¡Yo sigo vuestra manía,

hombres extraños de buena dentadura,

que volveréis a la miseria

un poco más contentos!

 

Duren los males, duren las penas,

lágrima, rosa, perla y beso.

Dure este corazón y estas venas,

dure este ojo que nada ve.

 

¡Encendido vestido que desgarra el gozo,

danza por mí! Hombre leal,

ven, fuma nuestra pipa

sobre la hierba virginal.

 

Declaremos las vivas maravillas

de tu trabajo, de tu tormento.

Bajo el concierto de las estrellas,

fumemos con tranquilidad.


(De Cançons d'abril i de novembre, 1918)




martes, 12 de octubre de 2021

ACÉRCAME EL GIRASOL, de EUGENIO MONTALE




Acércame el girasol para que lo trasplante

a mi suelo abrasado por la sal,

y que muestre todo el día a los azules destellantes

del cielo la ansiedad de su rostro pajizo. 

Tiende a la claridad lo oscuro,

se consumen los cuerpos en un fluir

de tinta: ésta en música. Desvanecerse

es entonces la ventura de las venturas.

Acércame la planta que lleva

donde surgen doradas transparencias

y cual esencia disipa la vida;

acércame el girasol enloquecido de luz.


(De Ossi di seppia, 1925)



martes, 5 de octubre de 2021

EL ÁRBOL SOLITARIO (con seis heptasílabos isla adentro), de MARIA CALLÍS CABRERA

 




yo que tan solo quería

los dientes del mar royéndome la pesadumbre

yo que tan solo escribía

por el barniz matemático del poema

y estoy aquí en este cruce de cien caminos

y estoy aquí: huérfano de los dioses esclavo de los dados raíz de pinos

sauco ceñudo embestida de los vientos sollozo de uvas

un espejo vacío un golpe de azada mala simiente metida adentro

 

REPIQUES DE ZUECOS Y

LA TRAMUNTANA

 

PRESENTIMIENTOS DE LA

MADRESELVA

 

 

y cómo golpea el viento:

como tus dedos de esparto y de alabastro

 

y cómo golpea el viento:

como tus ojos de cuervo cruzando el campo tan áspero

 

y no sabes más:

estás hecho así de malas hierbas

 

y no sé más:

crecí así a golpes de piedras

 

 

EL BULBO RAQUÍDEO

DE LA TRISTEZA

 

EL ALJIBE CANSADO

DE TU BOCA

 

 

la resaca del mar y la tristeza

la violación premeditada de mis religiones

el espacio tan virgen de la lluvia

y todos los nombres con los que te nombro:

mis manos preñadas de lluvia

y todos los nombres con los que tú me olvidas:

tu tierra yerma y yo dándote lluvia

 

CÓMO REVERBERA LA

MUJER MUDA

 

CORAZÓN TAN VACÍO

DE LA MUJER DOLMEN



sábado, 28 de agosto de 2021

LA PITA EN LA ROCA, de EUGENIO MONTALE


 




El enojado aventar del siroco

que el abrasado terreno amarillo verdoso

calcina;

y arriba, en el cielo lleno

de apagadas luces

se desliza cualquier vedija

de nubes y se pierde.

Horas perplejas, temblores

de una vida que huye

como agua entre los dedos;

desasidos episodios,

luces–sombras, conmociones

de las cosas inestables de la tierra;

Oh áridas alas del aire

ahora soy yo

la pita que se prende a la grieta

de los escollos

y evita el mar de los brazos de las algas

y abre anchas grutas y se aferra a las rocas;

y en el fermento

de cada esencia, con mis capullos cerrados

que ya no saben abrirse, siento hoy

mi quietud como un tormento.


(De Ossi di seppia, 1925)




martes, 24 de agosto de 2021

LA POESÍA, de JOSEP MARIA LÓPEZ-PICÓ

 




Bate sus alas cada palabra nueva

cuando busca, libre, el vuelo abierto

y huye de mí como de su nido de pájaro,

dejándome un leve temblor de rama.


(De Epigrammata, 1915)



CONFIDENCIAL, de MIGUEL TORGA

No me preguntes, porque nada sé De la vida, Ni del amor, Ni de Dios, Ni de la muerte. Vivo, Amo, Creo sin creer, Y muero, anticipadamente, R...